Importaciones de paneles solares, en auge
En 2021, las compras al exterior fueron por 1,269 millones de dólares, un incremento anual de 6.9%.

A diferencia del declive en lo referente a los aerogeneradores, México ha mantenido un ritmo alto en sus importaciones de paneles solares, superando los 1,000 millones de dólares en cada uno de los últimos 11 años, de acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Economía.

Así, entre 2011 y 2021, las importaciones mexicanas de paneles solares acumularon un valor de 15,346 millones de dólares. Esta trayectoria se observa al tiempo que a nivel mundial hay una tendencia a la alza en el uso de la energía solar y en México se discute una reforma al sector eléctrico del país.

En 2021, las importaciones mexicanas de paneles solares fueron de 1,269 millones de dólares, un crecimiento de 6.9% interanual, pero una caída 8.1% con respecto a 2019, el año previo a la pandemia de Covid-19.

Sin embargo, la energía solar residencial distribuida aún tiene que lograr una amplia adopción en el mercado, como lo demuestra el hecho de que la energía solar distribuida ha penetrado menos de 5% de su mercado total dirigible en el sector residencial de Estados Unidos.

En México, China encabezó la proveeduría externa de paneles solares en 2021, con 528 millones de dólares, seguida de Japón (208 millones), Malasia (176 millones), Filipinas (103 millones) y Estados Unidos (90 millones).

Considerando datos de 2020, los últimos disponibles, México se ubicó en la posición 10 entre los mayores importadores del mundo de paneles solares.

En distintos países, los organismos gubernamentales federales, estatales y locales brindan incentivos a los propietarios, usuarios finales, distribuidores, integradores de sistemas y fabricantes de sistemas de energía solar para promover la energía solar en forma de reembolsos, créditos fiscales y otros incentivos financieros.

Estos incentivos permiten a las empresas reducir el precio que cobran a los clientes por poseer o arrendar sus sistemas de energía solar, lo que ayuda a catalizar la aceptación de la energía solar por parte de los clientes como una alternativa a la energía proporcionada por los servicios públicos.

Según el costo del sistema y otras variables específicas del sitio, los incentivos fiscales normalmente pueden cubrir entre 30 y 40% del costo de un sistema solar comercial o residencial.

De modo que la energía solar aún tiene que lograr una amplia aceptación en el mercado y depende en parte del apoyo continuo en forma de reembolsos, créditos fiscales y otros incentivos de los gobiernos federal, estatal y local.

Además, el crecimiento de la energía solar residencial depende en parte de las condiciones macroeconómicas.


Importaciones de paneles solares, en auge
Reneworks Energy S de RL de CV 17 abril, 2022
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